TURISMO

Siendo como es una importantísima fuente de riqueza, me sorprende que, así, en general, estemos o podamos estar diciendo “tourist go home”: ¡si comemos de eso! Lo que no quiere decir que no haya que arbitrar un cierto orden en relación, por ejemplo, a las llamadas viviendas turísticas. Pero nos tenemos que acostumbrar a ‘soportar’ la afluencia en nuestras ciudades, como lo hacemos con el tráfico, el ruido o las obras públicas por poner ejemplos. Ya no tenemos solo turismo de sol y playa, afortunadamente, sino que ahora hemos de privilegiar a quienes vienen a visitar nuestras ciudades, nuestros museos y lugares emblemáticos, nuestra historia, nuestra cultura, nuestras universidades con el intercambio de estudiantes: Valencia es la segunda ciudad de España en recibir estudiantes extranjeros, por detrás de Granada. No olvidemos que somos una potencia en bienes ‘patrimonio de la humanidad’; amén de los bienes intangibles (idioma, gastronomía, gentes, etc.)

MAJADEROS

Fue el filósofo John Locke quién negó que el término “libre albedrío” tuviera sentido alguno. Aunque, por otro lado, insinuó que el determinismo que conllevaba su postura resulta a su vez irrelevante. O sea, ninguna responsabilidad, ni por fa ni por nefas, que así se vive mejor. También fueron los griegos Leucipo y Demócrito quienes inventaron el determinismo, del que Calvino hizo su doctrina más relevante. Aunque por un motivo completamente antagónico al de Calvino. Aquellos por materialistas; este otro se pasó tres estaciones como “espiritualista”, que el diablo es bastante espiritual.

ESTOLIDEZ

En esta vida es importante dejar espacios –y tiempos- que es respetar la libertad personal de cada uno. Esto supone saber convivir, lo que Ortega, a propósito de la concordia en España de las distintas regiones e idiosincrasias, llamaba ‘conllevanza’: aguantar un poco, tener flexibilidad, saber estar, aceptar la crítica, encajar las diferencias sin darle un sentido trágico o tajante; y esto, en ambos sentidos

MÁS ALLÁ DE TODA CIRCUNSTANCIA

De la dignidad, que es ontológica y que está más allá de cualquier disponibilidad, se suceden los derechos humanos inherentes, que no son una concesión graciosa de la comunidad –de los otros seres humanos- hacia los individuos, sino que está precisamente sustentada por la dignidad de cada ser humano, más allá de toda circunstancia

AYUNOS Y ABSTINENCIAS

Paradójicamente, después de haber ridiculizado, en ciertos ambientes, estas prácticas multiseculares por antiguallas, resulta que ahora son modernísimas. Para un vegetariano, por ejemplo, que ni siquiera prueba la carne, resulta ridículo que solo se aconseje no comerla ¡ocho días al año! O, para una persona que hace ayuno intermitente, se le indique que basta con hacerlo ¡dos días al año!

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