CONSTRUIR LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA
Parece justo, por tanto, lo que propuso García-Trevijano, entre otros, de que el parlamento español sea elegido en distritos unipersonales, de modo que los electores puedan conocer al candidato electo y, una vez finalizado el proceso electoral, el elegido represente a sus electores, no al jefe del partido que lo ha presentado.