ANTOJOS
Pero, tal y como están las cosas, con el sexo hemos topado. Lo que para cualquier otra patología se hace, para ésta no: hay que ceder al antojo. Y luego…, pues a reclamar al maestro armero.

El ser humano es un ser religioso porque pregunta. La filosofía enfoca una gran variedad de cuestiones existenciales. El conocimiento, la verdad, la moral, la fe, la felicidad, la libertad, la ética, el sentido de la vida, el sufrimiento y la muerte es el ámbito por antonomasia de lo auténticamente personal.
Contamos con filósofos y teólogos que han dedicado su vida a las grandes preguntas que todos nos hacemos. La lectura de sus estudios y artículos, los libros que desmenuzan o las conclusiones de sus conferencias son una orientación fundamentada para todos los públicos. Tenemos al alcance una posibilidad de preguntar, aprender y debatir:
Pero, tal y como están las cosas, con el sexo hemos topado. Lo que para cualquier otra patología se hace, para ésta no: hay que ceder al antojo. Y luego…, pues a reclamar al maestro armero.
Como escribe John Keat, en su poema sobre la esperanza, «Siempre que el destino de aquellos a quienes guardo más afecto/ susurra a mi pecho una historia de aflicción y tristeza/ ¡Oh, Esperanza, de mirada luminosa, reanima mi ilusión marchita;/ Y déjame, entretanto, tomar prestados tus más dulces consuelos!».
La teoría ‘queer’ es la manifestación más flamante y ‘chispeante’ del feminismo (?). Propugna que el sexo no está en la biología, sino que es un constructo social; y que cualquiera puede sentir disforia hacia su género-sexo y cambiarlo por el contrario género-sexo
El drama de nuestro tiempo es la pérdida de la esperanza. La actual pandemia nos está poniendo en un brete, pues la soledad, que se convierte en congoja, acompaña a muchos de los nuestros, enfermos y hospitalizados, especialmente los más mayores y necesitados de compañía.
La paciencia es dar tiempo a los demás. Las personas, como el buen vino, encerrado en barrica, maduramos poco a poco. Tampoco uno es perfecto; y los demás han de “soportar” nuestros defectos
La paciencia es dar tiempo a los demás. Las personas, como el buen vino, encerrado en barrica, maduramos poco a poco. Tampoco uno es perfecto; y los demás han de “soportar” nuestros defectos
Max Scheler decía que el resentimiento, el rencor, es una autointoxicación psíquica; porque es un volver a sentir, un re-sentir. Es un veneno que autogenero y que me tomo yo esperando que le haga daño a otro.
Si lo que de verdad interesa es la salud y la economía de este país, debe dejarse hacer, sin intervención política, a quienes saben y están en condiciones de aconsejar lo mejor. Luego, sobre eso, que venga la política. Pero no al revés. Primero va el burro, luego el carro.
La fraternidad universal se basa en admitir que hay Dios y que Él es el padre común de todos nosotros que nos constituimos, por este hecho fundante, en hermanos.
Decían los antiguos que idem velle, idem nolle, querer lo mismo y rechazar lo mismo, es lo reconocido como el contenido de la amistad y del cariño: hacerse semejante al otro, que lleva a un pensar y querer comunes