UNA HISTORIA DEL CRISTIANISMO
El rudo, de manera tosca, sin distinguir, se atreve a exponer sus rudimentos como si fuera un edificio sólido

El rudo, de manera tosca, sin distinguir, se atreve a exponer sus rudimentos como si fuera un edificio sólido
El momento más eficaz es el de mayor inmovilidad e impotencia. Es la libertad soberana de Dios, de la que de alguna manera el ser humano se puede apropiar. Comentando lo dicho anteriormente, san Agustín afirma que nosotros morimos por necesidad de naturaleza; pero Jesús lo hace voluntariamente
Por eso, si cancelamos de nuestra vida la apertura al más allá, y solo nos quedamos con el más acá, toda nuestra aspiración se reduce a que esta vida perdure lo máximo posible y con la mayor abundancia de bienes que podamos acarrear
La conclusión es similar: la puesta a prueba de Dios. Que baje de la cruz o que evite el sufrimiento humano, para que creamos