DIOS Y EL BICARBONATO
Aquel hombre del sombrero no llegó a conocer todo este desarrollo de la medicina de los últimos años y murió casi en la era del bicarbonato. En cualquier caso, como es fácil comprobar, mantenía un error: el bicarbonato no es la mejor solución para la úlcera péptica; pero la ciencia de su tiempo no lo sabía. Lo cual quiere decir que su creencia, en realidad, solo se reducía a la existencia de Dios.