LA FAMILIA Y LA EDUCACIÓN: UNA ALTERNATIVA

Publicado en Las Provincias, 16 de octubre de 2025

Salvador Peiró i Gregori

Grupo de Estudios de Actualidad

Con la entrada en el siglo XX el modelo modernista entra de la mano napoleónica en España (Ley Moyano de 1857), así como en diversos estados europeos y naciones de su influencia. Tal planteamiento concibe la educación como un sistema centralizado y uniforme, como contrario al de la autonomía pedagógica de instituciones que funcionaba. Era el centralismo manifestado por la anécdota: el general-emperador, pasando por una villa i ver una escuela, ordenó a su subordinado que verificase si a tal hora estaba enseñando la asignatura “x” y tema “n”. Es decir, un uniformismo que desconsidera la promoción de identidades y la humanidad de los escolares. Todo regulado desde la Universidad de Francia -aquí la Central- y, deductivamente aplicado para enseñanzas medias y primaria.

Con una sociedad modernista funcionaría, en tanto que adaptaba los escolares a la sociedad, mediante el memorismo y la instrucción. Pero, la persona es apertura, es continuación en el desarrollo del propio proyecto personal, es comunicación, necesita manifestar su creatividad… Pronto se vio que tal uniformismo llenaba cabezas pero ni las formaba (conciencia moralmente crítica, autoconciencia, generosidad, etc.), ni educaba en virtudes (ser: respetuoso, comprensivo, generoso, amable, justo, tolerante, pacífico…). Lo cual se comprueba en los problemas de quienes sufren acoso (bullying), suspenden (aunque pasen de curso), impedimentos a aprender religión, inyectarles ideologías varias (woke, gender, partidistas…). Todo lo cual menosprecia a las familias, que son las que deben decidir sobre la educación de sus hijos.

Sobre tales temas y otros, nos debería hacer ver que la familia lleva años olvidada en España. Que el ninguneo al que diferentes gobiernos la han sometido y continúan ninguneándola resulta abrumador. Como muestra, también ahora emergen leyes que ahondan aún más el rechazo ideológico del ejecutivo hacia esta institución: la ambigüedad del ingreso mínimo vital, que esclaviza porque no se puede comer adecuadamente así (justicia en libertad); la autocalificada de protección de la infancia, que apreciamos a los padres como maltratadores, alentando denuncias anónimas, y metiéndose en las escuelas al insertar una especie de coordinador, lo cual da que pensar en un comisario político… Tales leyes se insertan en una ideología continuadora de la Ley Orgánica de Modificación de la LOE (LOMLOE) de 2020, que promueve medidas como: la eliminación del castellano como lengua vehicular de la enseñanza, la obligatoriedad en la escolarización del alumnado de Educación Especial; continuar la marginación de la Religión y la no obligatoriedad de cursar la asignatura de Ética en 4º curso de Educación Secundaria.

Habría que educar a los menores con la familia, no contra la familia. En este sentido, se han llevado a cabo congresos y eventos similares que expanden el modelo de ‘educación en el hogar’, el cual se ha desarrollado analizando la formación de la identidad personal a través de la educación en casa, resultando mejor que la del sistema escolar (universidades y centros: UCV, CEU-UCH, CINET y CNL con aportes de Villar y de Muñoz). También, la Facultad de Educación de Soria constata el movimiento en auge mundial, aunque de modo diferente a la teoría de la desescolarización de Iván Illich o Reimer, sino búsqueda de una mayor autonomía y personalización en el proceso educativo, así como por la preocupación de los padres por el bienestar y el desarrollo integral de sus hijos. Una investigación (efectuada en la Universidad de Navarra, dentro de Derecho, consecuencia del Máster en Derechos Humanos) con metodología comparada indica que se encuentra en todos los continentes, con mayor presencia en los países de tradición anglosajona; aunque, en el continente europeo su regulación refleja una pluralidad. En España el panorama legislativo no la contempla y la Ley Orgánica sobre Educación opta por un modelo de escolarización obligatoria como único instrumento para la garantía del derecho a la educación, sin incluir otras vías alternativas. Resultando un coladero para meter mensajes no contemplados en el ideario o proyectos educativos de las instituciones, no solventar los conflictos adecuadamente, y otros aspectos que destruyen la educación y enfrentan a unos contra otros.

Al respecto, para superar la presente polarización política, se puede y deberíamos abrir la puerta a modelos pedagógicos alternativos y plurales, como el de la educación en casa. En este sentido, relacionando la tendencia del Homeschooling (escuela en el hogar familiar) con la posmodernidad, se sostiene que, al menos Occidente, debería pasar de un liberalismo progresista-uniformizante a otro inclusivo-personalizante. Hay experiencias exitosas lideradas por la Universidad Nacional de Chimborazo (Colombia), o la Universidad de La Laguna, a consecuencia de analizar el modelo forzado por el enclaustramiento por COVID-19. Incluso beneficia a los familiares: como relata la experiencia ‘Cómo Educar en Casa me ha cambiado a mi’, expuesta por la Dra. Carmela Baeza, Médico de familia y Madre de la Asociación para la Libre Educación.

La Universidad de Málaga, a sabiendas de la sentencia del Tribunal Constitucional, ve que sí es viable en España a partir de la Ley Orgánica vigente. Tal viabilidad no elimina interrogantes, pues, aparte de lo expuesto: ¿Qué aporta la investigación reciente sobre la identidad personal y esto? ¿El análisis jurídico abrirá perspectivas institucionales para este modelo? ¿Qué tiene que ver con el centralismo europeo educacional? ¿No peligrará la formación de los menores al relacionarse con la IA? ¿Cómo se define el homeschooling con lo jurídico autonómico? ¿Y la potencialidad familiar en su regulación legal? Como la familia en muchos aspectos es débil ¿Hay entidades de apoyo para llevar a cabo esta educación? ¿Cómo se contempla la inserción social en uno y otro alternativos modelos?

Ante estas cuestiones, nada superficiales, ya que el futuro depende de una adecuada formación y educación de los ciudadanos, esperamos respuestas. Al respecto, los días 24 y 25 de octubre de 2025 se celebrará en Valencia, en el Palacio de Colomina (Calle Almudín, 1), el Cuarto Congreso Nacional de Educación en Casa, congregando a especialistas en la materia. Entiendo que los interesados de veras por nuestro porvenir deberíamos participar en el evento.

 

 

 

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